Con la cara sucia, fijada en la penunbra
adolorida por el sol, cruzaba el horizonte
sacudida por las fieras, doblada en las manos
queria gritar que no son los versos otoñales
los que ardian en sus pies.
Poder escuchar que tristes eran las tardes
cuando él partió, sonreir que fue la mirada
retener el tiempo, suavizar la noche
él la quiso, y ella cuanto lo amo.
Escribo para decir que no es el tiempo
que nos separó, son las auroras que compartimos
los atardeceres que disfrutamos
son las horas que pasamos juntos
demasiados momentos para nosotros.
No es el tiempo que nos separó
es que ya pasamos veranos y otoños
y mi corazón grita, ay! que fue de ese amor
no resistió el tiempo, no llovió en primavera
se ahogo en el invierno. Murio en la juventud....
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