


| Escritor: | Rodolfotacandan |
| Públicado: | 28/03/2008 |
Al amanecer del tercer día
cuando las estrellas ya no titilaban
el sol con su áurea luz
mostraba los colores vivos de una nueva mañana.
Aquella a quien mucho
se le habia perdonado
con el corazón detrozado
y llanto en ojos y alma
se dirigía con perfumes
al "dormitorio" donde Aquel
que como nadie la había amado
"dormía" el sueño de la Nueva Vida.
La "puerta" estaba abierta
mas el blanco y puro resplandor
que de los serafines manaba
mostrándole una Cruz florecida
la enviaron a proclamar al mundo
que el Hijo del Hombre
"NO ESTABA ALLI, HABIA RESUCITADO"
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