Niebla
Deduje una vez
confundido y sin querer
que el paso que dábamos
bajo la bruma espesa de la niebla
era más que arriesgado
tanto que mis manos sudaron
gotas rancias
de olor agrio
como la saliba que tragabas
como aquel canto que sonaba
a lo lejos
más allá de lo que veían
nuestros tímidos ojos humanos
"cruzamos o no cruzamos"
debatíamos
peleábamos
y decidimos al final
quedarnos ahí parados
hasta que la niebla desapareciera
hasta que mi sudor oliera a rosas
hasta que tu saliba sabiera a miel
la niebla desapareció al fin
tú ya no estabas
ni menos yo