Tu cuerpo tendido al sol,
desnudo y en calma
se vuelve como la mar
misteriosa y bella,
única.
Y me adentro
sobre el oleaje de tu piel;
ardiente,
sintiendo el bamboleo
rítmico de tus caderas,
como olas...
A veces....
como la mar; en bonanza
a veces...
como la mar; embravecida
agitada,
extrema
... Y te amo
soñando en lo profundo
y lo profano
sumergido en tu mar
a veces niña...
a veces fiera...
Sediento de tus aguas
y de las exóticas islas
en que se vuelven
tus senos en mis labios;
y navego plácido
en la marea de tu sexo,
agitado,
extremo...
como la mar...
Ieshua
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