Mi paciente, mi amigo
Mi paciente, mi amigo!!
"...Era la sed y el hambre, y tu fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tu fuiste el milagro...
es la hora de partir, la dura y fría hora..."
(Pablo Neruda)
2.43 de la madrugada, hace frío la puerta entreabierta del pabellon de Medicina Interna, deja ver en las sombras la figura apesadumbrada del galeno, en sus ojos las interminables noches de guardia y en su cuerpo el doblez que mantiene expectante su turno. El profundo silencio es rasgado por el llanto de una mujer.
...en la cama diez, se le veía lejano, en sus labios una sonrisa ausente, y en su mirada la ternura de un adios. Magolita lo miraba con la poca luz que le quedaba en sus ojitos marrón -viejo, le traje el rosario- tomó sus manos y le besó. Estaba impecable ella, olía a duraznos, a humo, a batatillas y a lumbre de hogar, tenía puesto un delantal blanco símbolo de su amor, estaba bella, su pelo recogido con un lacito violeta, brillaban sus canas "mujer rayito de luz, pulpa blanca de pomo y anís" venía de muy lejos a cuidar a su viejo y le tocó verlo morir.
Solitaria junto a su lecho no entendía el silencio de su amor, - viejo- le decía - ya llegué ahora no tendrá frío - le traje abrigo -, desplegando una manta sobre él.
El cuerpo inmóvil hacia huella en el lecho, Magolita no entendía porqué era noche, la luces del cuarto oscurecían, ya no veía -duerme, duerme- le cantaba con amor.
Huella dolida en el alma, Magolita no entendía, arrullos de ángeles , voces de ruiseñor silencios que hablaron, palabras que callaron, su VIEJO no estaba había viajado a la casa de DIOS.
Solté su mano ya no tenía pulso, había vencido a la muerte, de mis recetas y mis cuidados hizo caso omiso, por fín era libre...miré a Magolita la abracé puse en sus manos el escapulario de su amor -el capitán no abandonó el barco, el gran timonel luchó, navegó ese mar bravío hasta la más brillante estrella SIRIO-
En las catorce camas de la sala, la número 10 estaba infinitamente vacía tal soledad le acosa que en las noches, parece llorar de pena y de ausencia.
No es lo mismo la sala sin ti, sin tu mirada, sin tu saludo dulce, sin tu alegría
Me duele pasar la ronda sabiendo que no estás me duele tanto que hoy he vuelto a llorar.
Hospital Memorial, junio 26 hora: 2.43 a.m
hermoso felicidades
revistavoces.ohlog.com/profile
quiero publicar este tema...
Relato doloroso y a la vez lleno de un íntimo sentimiento.
Cariñosamente
Muy lindo este relato, rebosante de ternura, cariño, amistad, dolor y vocación a tu profesión.
Mis cordiales saludos, amiga
Triste y hermoso relato, donde predomina la sencillez de las palabras y quizá por eso mismo, encantador.
Fely:
Tu relato evidentemente nos lleva por esas buenas imágenes que se desprenden de principio hacia el final presentido y esa tristeza que poéticamente envuelves en cada una de tus expresiones, hacen que se valore mucho más este paso por la vida.
Aquí estoy gracias a tu amable invitación, espero estar a la altura de todos.
Un gran abrazo en las distancias.
Lucy
Cuanto sentimienrto Felicidad !!!
Seguro que has derramado alguna lágrima junto a Magolita.
Buena partida si alguién te dice VIEJO, aqui estoy a tu lado.
Ya no se queja el molino,
campo de trigo es ya yermo,
llega por fin al destino,
queda con paz el enfermo.
Un abrazo querida amiga desde Mar del Plata - Argentina
Felicidad: me hiciste recordar las veces que he estado en esa situación.
Sencillamente admirable la forma como llevas al lector por la historia, de una forma tranquila, palabras llenas de poesía donde se narra el dolor y el amor.
Un abrazo
Que mas da, presiosa mia. Somos todos; simple mortales condenados a la pena de morir.
Es hermoso como describes a Mogolita "mujer rayito de luz, pulpa blanca de pomo y anis". Un abrazo, que Dios te guarde fuerte pero que no te quite la sensibilidad que distingue tu alma buena. ciao mi bien.
Nos envolviste con ese dolor añejo que da la ausencia eterna, amiga. Te felicito. Extraordinaria historia.
Un abrazo,
Jadi
Gracias... me hiciste acordar a cuando trabajaba para una institución del gobierno local y pude ver la muerte reflejada en los ojos de los que llegan a su fin. Nada más triste, pero haz logrado ponerle belleza en tan extraordinario relato que me ha conmovido. Tanto que no sabía como empezar mi comentario. Te mando un beso. CUNI
Un anciano médico que me tomó mucho afecto como a un hijo, de hecho le recordaba a uno que había fallecido tragicamente, sufría con mi dolor cuando mi madre estaba agonizando en el hospital. Incluyo mis emociones cuando trabajaba y ayudaba a las personas con problemas, sintiendo dolor cuando perdían un juicio o alegría cuando salían de sus problemas. Por esa mi realidad, comprendo como tu alma noble y sensible sufrió por tu paciente amigo. Sé que no es recomendable, pero ¿Quién puede impedir involucrarnos si Dios nos hizo así? Esta tu historia nunca la olvido, pues es como olvidarte a ti, doctora amiga querida, que al leerla de nuevo, tengo esa comprensión. Dios te bendiga y guarde tu noble corazón. Un beso fraterno.
Bellisimo relato, felicitaciones ...cuanta tristeza nos dejan, esa situación la viví por muchos años mientras acompañaba a un tío anciano. ver morir y sentir ese sórdido último latido, y esperar un próximo que nunca llega. Admiro al personal de salud por su entereza y por las cosas que les toca vivir, de las cuales fui testigo presencial por más de una década. Con gran hermosura expresaste ese sentimiento. Un abrazo, tibi
Relato de un final narrado con mucha poesía y dolor, te felicito.
Lili
Dolorosa historia. Tan bien haz reflejado ese momento final, la despediday la ausencia interminable.
¡Hermosos texto, felicitaciones!
un cumulo de sensaciones y recuerdos...
simplemente lindo!!
salu2!!
Conmevedora historia. Me imagino a la mujer al lado de la cama de su padre, y a la enfermera o doctora haciendo guardia, dandose cuenta del final del "capitan". El final me llego, porque menciona la soledad que deja perder a alguien querido...ese vacio...
Bello amiga
Nos estamos leyendo
Besos
Me envuelves, me elevas, me acaricias con la ternura que desbordan tus imágenes y tus figuras. Realmente bello.