![]()
Se rompió tu fuente de amor y del manantial surgió mi vida. Mi mundo se abrió a pesar de tu agonía, para darle vida a mi vida. Quiso Dios que yo creciera y pudiera conocerte. Conocer tan dulce armonía. Tú sabes que de niña soñaba con tu vejez y yo a tu lado. El día que partiste no supe que sucedía, mi candidez no alcanzaba a imaginar lo que había perdido. El Ángel más grande de mi vida se había ido. Tu sabes que mi vida siguió a jirones pero siempre dentro del castillo de tus enseñanzas, cada cosa que hago, parece que eres tú quien recorre mi camino. Mi alma, cuerpo y mente contigo han estado a pesar de la lejanía. Siempre vuelvo a ti mis ojos y me duermo en tu mirada.
|
Imprimir |
Enviar poema |
