Te conoci, un dia
y te empece a querer.
Juegos de niños,
caricias inocentes.
Compartiamos
lo mejor de nosotros.
LLego el momento,
que ya no eran mas juegos,
ni caricias inocentes
y lo que nos entregabamos
necesitaba mas de los dos.
Tu y yo, empezamos,
por desicion propia,
a caminar juntos,
a descubrir emociones,
a sentir diferente,
experimentando la union
de los cuerpos
a sentir el sexo,
de una manera especial.
Mas ahora, mi alma llora,
por haber creido en tu falso
querer y haberte entregado
mi esencia de mujer,
al hombre equivocado.
Que mas puedo hacer,
si fue mi desicion,
haber querido
sentir el amor,
en todo su esplendor,
accediendo a su peticion.
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