En colaboración realizaron este trabajo, Dilcia y Patricio.
Me desprendo del último botón de tu camisa
sintiendo que en ello se me va la vida...
Sos un hilo de agua fresca en mitad del desierto
Un nido abandonado sobre una rama desnuda
Una hebra de pasto entre la nieve
Te lucis como en la punta de un tenedor.
(Tan guarra como un sol en el cenit).
Te esculpo en mis solapas...
las calles me siguen caminos,
(calles
avenidas
senderos
)
la línea de tu espalda,
la única que quiero transitar
me pierdo en ella, buscándote.
(Ahora me das tu mejor ángulo)
...quiero que veas la nueva sonrisa que estoy entrenando
(Pero tenes la cara contra la pared, no puedo verla)
(y a ella
pareciera no importarle).
Hoy me miré al espejo
En el centro de la ciudad hay dos senos blanquísimos
cubiertos de pecas diminutas que pronuncian mi nombre,
mi última esperanza,
un as bajo la manga del hombre moderno.
Dos senos diseñados por un excéntrico anestesista.
Entre los senos hay un sudor mágico
que enloquece mis receptores químicos.
Más arriba hay una cabeza.
Desde la cabeza
suele derramarse hacia la espalda un cabello larguísimo,
pero esta vez
fíjate, está recogido.
el cabello tiene un color.
ese color es castaño.
Hoy día quiero verte, hoy quiero que me veas,
y todo va quedando según se van desentrañando los secretos de mi piel.
Voy a escribir en tu piel aquel secreto mío,
el más insondable, el que más vergüenza me da,
ese...pequeñito ese... voy a escribirlo en ti...
(Sólo tengo que cerrar los ojos y deslizar mi mano dentro del pantalón),
y tomo tu mano que junto a la mía se deslizan muy, muy suavemente,
sujetando mi imagen en ese instante,
como el vaivén de una barcaza en alta mar,
evitando la tormenta que se viene
y mi mano y la tuya, siguen atrapadas dentro de tu pantalón,
enjugadas, transpiradas, jugando de aquí para allá, de acá para allá
, lara lara lalaa. ¿Me cantas esa canción? ¿Ahora me ves?
sí
Ya te estoy viendo.
Así mismo así, te he visto los últimos tres días. ¿Me entiendes?, tres días exactos ni más ni menos, estos suman setenta y dos horas justas, pensándote.
Hoy día estoy para ti...
Me robas el aliento, me absorbes la memoria, me engolosinas la piel, con tu hacer
de puta
¿qué piensas?.
Me secas los sesos, cuando te sentas sobre mi rostro.
(Me estoy cocinando en mi propio jugo).
Toda vez...
todo día....
toda noche...
todo silencio
en tu besar sin querer...
...sin querer...¿escuchaste?,
me besaste sin querer,
así te diste vuelta, sin consultarme,
se juntaron nuestros labios estaban fríos
¿lo puedes creer?...
te asustaste y partimos cada uno
a un destino distante.
Me miraste nuevamente y nos acercamos
Con descaro
y metiste tus dedos en mi boca...
¿por qué hiciste eso?...
Quiero naufragar en tu profunda boca,
en tu cordial bienvenida y en tu amplia boca,
con esa lengua y esos labios ávidos que tienes.
Voy a arrodillarme frente a ti
para lamer la cara interna de tus muslos sonoros
y me dejaras hacer.
Tienes que entender que quiero respirar sólo lo que vos exhales.
Podría pasar el resto de mi vida
recogiendo la felicidad de tu complaciente y servicial boca.
Esos carnosos labios rojos tuyos
van a ser mi perdición.
¡Es lo que quiero!
¿Te gusta?...
¿lo quieres?....
entonces... ¿qué me dices...?
Me pusiste una mano en la cintura
y con la otra empezaste a bajarme la bragueta.
Yo lo vi y vos también lo viste,
los dientecitos de metal dorado,
mientras el cierre caía en picada,
se destrababan como los ladrillos de un muro.
Los dos quedamos fascinados y nos sentimos mas libres.
(¿Sabes que me encantas así
tirada en la cama
con las piernas descaradamente abiertas
?)
Vamos...!, ven...
tengo el deseo guardado en el bolsillo de atrás de mi pantalón.
me quiebro toda, me vuelco en ti,
derritiéndome
formando una catarata desde la nuca,
de adentro del cerebelo, siendo una sola silueta...
¿te gustan mis calcetines?...
anda... sácame una foto así, con el iris de tu ojo izquierdo,
(me gusta todo del lado izquierdo).
¡Claro que me gustan tus calcetines!,
¡me encantan!.
Desde acá tengo una vista inmejorable de ellos.
Están frente a mi cara,
mientras te sujeto por los tobillos
y entro en vos con insistencia de semicorcheas.
Acomódate a mi cintura, entre mi sudor y mi plegaria
Desde mi iris a la coronilla, desde la coronilla hasta el suelo,
donde alojan mis pies, todo te pertenece,
todo me pertenece en este segundo
Retenlo en el iris de tu ojo izquierdo
hazlo inmortal, perpetuo,
Irrepetible, irrepetible, ¿te das cuenta?,
aunque lo hiciéramos mil veces igual,
sería mil veces irrepetible.
Cierro los ojos y me elevo a tu placer...al mío
(Como una monstruosa corona.)
Y camino por el paraíso, pateando piedritas,
con el alma colgada de los hombros
...salgo por los bordes de tu lengua...
...me encaramo por las cima de tus pestañas,
para aparecer envuelto en todas tus mieles...nacido desde ti.
Estamos hechos un caos,
dame una bocanada dentro de mi boca de tu cigarrillo
mírame, déjame que te vea,
quiero mirarme por última vez en tus ojos repletos de mi.
...Ves como sos
Ropa tirada por doquier.
Con mucha coherencia y simetría poética
mi pantalón yace no tan inocentemente sobre tu falda,
míralos uno sentado en el otro sobre el parket.
Charcos de placer. Mares interiores.
Melaza. Melaza. Melaza.
(miel, mermelada, chocolate y lúcuma jajaja).
Semen y saliva por todas partes.
Espero no patinarme y partirme la crisma
contra el filo de la mesa de luz.
Tratando de completar el cuadro
(pero esto es imposible)
dos forros usados flotan graciosamente
(¡pareciera que danzaran!)
en el inodoro del pequeño baño contiguo.
¡Auch! Parece que hoy día
conjugaremos todos los tiempos del verbo,
de todos los verbos,
sólo en nosotros.
Ahora me miras desde abajo, fijamente
Ya van 20 minutos y ni pensas en parar.
Te me quedas mirando con tu cara de idiota
Sabiendo que no puedo contener mis demonios
Y me murmuras puta!
al oído
puta!, mil veces puta!
Susurrándome entero de besos mojados.
-¡Ay! que hija de puta que sos,
Me raspas con el esmalte de tus dientes
provocativa.
Lo haces a propósito. Sabes que eso me enloquece.
Y conviertes a la digna señorita,
En una gata montés, rasguñándote el culo,
Revolcándome en los charcos de tu deseo
Desordenando el caos.
Yo abrazo tiernamente con ambas manos tus sienes
y echo hacia atrás la cabeza
cerrando los ojos,
en un gesto de puro placer.
Caliente te siento en mis manos, en mi boca y en mi piel...
¡Mmmmm!,¡Que rico!... ese olor que me trastorna
ese calor que me aumenta, me humedece
y me moja indiscriminadamente.
El placer también es mío
es indudable.
Contigo soy toda gemidos, soy toda sonidos,
no puedo articular palabra,
me detengo y me instas a lo que conoces tan bien
soy amazona salvaje adentro tuyo
afuera, adentro, afuera,
me tomas y chupo tus jugos todos juntos
los quiero todos que ni uno sólo falte
extraigo hasta la última gota de tu aliento para mi.
Quedas en el piso tirado
desmoronado
Como un mendigo
tus ojos no los soporto,
me agacho, tomo uno de tus pies
lamiendo cada uno de tus dedos
y juego con él una y otra vez.
Ahora, ya eres un gran y único sexo
Tus dedos, tus piernas, tu culo, tu abdomen,
tu cuello..., bendito cuello
tu boca grande babosa de excitación,
tu conciencia la emborracho de lujuria,
embriago tu razón
La líbido alcanza burbujeantes estados de alerta,
grande, potente
así estás
Todo erecto para mi
eres una gran y única verga
Ahóndame!, plásmate en mí!, invádeme!,
Por donde nos encontremos
Seremos gozo
seremos orgasmos
En todos los frentes somos nuestros.
Te miro y siento el roce exacto de mi lengua
en ti todo es posible
,
entre tus piernas todo es posible.
tiene sentido
Aquí comienza la vida.
Todo lo demás es preparación para este momento.
Es acumulación de fuerzas y apetito. Sólo eso.
Entre ellas me siento como una rata en un laberinto.
Entre tus piernas hay un lago de tiempo y un río que no corre.
Aquí todo esta permitido.
Entre tus confortables piernas me gusta gritar como un dragón herido.
En tu carne hay un tesoro enterrado.
Si lo desenterrara dejaría de ser un tesoro.
-Sólo yo puedo atravesar esta puerta.
-Sólo tú tienes la llave
-Aquí puedo cerrar los ojos.
-Cierra tus ojos
-Me gusta estar entre tus piernas.
-Me gusta que estés entre mis piernas
-Me esfuerzo para permanecer entre ellas todo el tiempo que pueda.
-Y yo aliento ese esfuerzo.
Aquí puedo soportar la vida. Esto es real.
Entre tus piernas hay un desierto negro y una casa que siempre esta vacía.
queriendo ser chorreada de tus secretos, de tus silencios.
Tus piernas son tan fáciles de amar que desearía poder odiarlas.
Para volver a amarlas y volver a odiarlas
para volver
Hay un infinito entre tú y yo, un infinito esperando por nosotros
un infinito que no sé,
si podremos cubrir con las palabras...
no sé si podrás cubrir con tu piel, con la mía, con nuestras piernas,
nuestros sexos jugosos, entre tu humedad y la mía,
¡ayyy!, esa humedad tuya que me trastorna y me alimenta.
El incendio es demasiado prolífico, es muy intenso,
incapaz de ser demolido entre las soledades de esas líneas que buscas en mi espalda.
En mi boca, entre las oscuras fauces del silencio,
que en realidad, (¡mete ese ruido infernal!),
y vuelvo sobre tu rostro, devorándolo sabiéndolo y encontrándolo.
¡Eureka!, ahí está...
Para cabrearte un poco te vacío un ratito de mí,
retrocedo 11 centímetros
y empiezo a trazar diminutos y lentos y suaves círculos sobre tu clítoris
no sigas
sabes que me desquicio
sigue, no dejes
déjame
mis ojos se encienden,
y me recorre una contracción y otra y otra y otra
por todos los rinconcitos míos en el temblor de tu roce
de tus dedos.
En ese momento que me alcanzas, que me dejas, y ahí vienes de nuevo
Con la cabeza de mi verga inflamada de sangre,
pero no te aguantas ni diez segundos.
-Dejámela adentro.- Me decís,
Me ordenas en realidad.
Yo me dejo pero vuelvo a repetir la comedia,
una y otra vez,
hasta que esa orden lentamente se va convirtiendo en una súplica.
-¡Dejámela adentro!.... ¡Cabálgame!, relínchame la boca!, ¡encabrítame!
-¡Dejámela adentro!.... ¡Cabálgame!, Relínchame la boca! ¡encabrítame!
-¡Dejámela adentro!.... ¡Cabálgame!, Relínchame la boca! ¡encabrítame!
En el fondo sabes que lo que más quiero,
lo único que quiero,
es rebalsarte.
Cerca del final,
con mi alma entre las manos,
sin dejar de arremeter contra tu vientre,
sacando todo mi encanto cavernícola,
husmeando en lo profundo de tus ojos,
te pregunté dulcemente,
como un dandy medieval,
-¿Tragas?
Y vos dijiste
.y vos dijiste
-Siendo tuyo mi amor
Bebería hasta tu veneno.
Y con tu boca saciada
tu sonrisa estrenada
Coqueta como al principio, descarada como te conozco
Me dices
Queres volver a empezar?
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