Simple y vacía,
tranquila hasta el silencio,
sin sol, sin lluvia, sin viento,
con miedos y deseos,
andando por la acera,
haciendo que hago algo por ser mejor,
pero siendo la misma de ayer,
queriendo olvidar,
pero recordando cada momento,
siento que es verdad
y cada día pido una señal
estoy dormida,
pensándo en el deseo de tener algo,
no quiero sólo algo más de lo que tengo,
más de la nada de lo que ya no tengo,
y no sobra nada porque todo falta,
ganas y vida,
en este mundo descalzo,
dónde los chocolates son rosas
y las mujeres no lloran.
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