Mis mejillas encendidas manifiestan tu presencia y cual capullo en flor sobre tu pecho prendida maduro en esta inocencia de quererte a los cincuenta.. adorno mi corazon repleto de tanto amor con moños de mi razòn que ornan sin darme cuenta la madura adolecencia que està lejos de estar triste porque ama,vive, y existe se nutre de tu existencia que alegra la vida mia que la llena de poesias de mùsicas y de cantos de historias de tus vivencias que con bellisimo encanto relatas con complacencia... Amor mio! que alegrìa! has devuelto a mi vida la ilusiòn y plenitud que como un pajaro blanco llega de la pureza de mi juventud, con la madurez de mi actual escencia yo te entrego mi virtud de mis años de experiencia..