LUSTRANDO EL HAMBRE

Categoría(s): Poema social

LUSTRANDO EL HAMBRE


El hambre puede ocultarse en los pliegues del sueño.


Tus ojos  se han desbocado
escupiendo los años de abandono,
eternidad senil
que dobla tu espinazo
preñando a los huesos de dolor.

Hoy  he visto, sobrecogido;
la vida te sigue golpeando
con rencor
por más que te escondas
en  los callos de tus dedos.

Quise abrazarte
“hermano”
y compartir en abundancia
mi  pobreza,
para que bebieras en mi taza
el  agua perfumada con anís.

Decidido, salí a buscar 

los  callos de tu vida para
abrumarte en mi pecho;
apretujarte, sin conocerte;

y,  cuando alcé en mis brazos
tu desventura
solo tus recuerdos encontré.
¡Qué  tarde  llegué!  ¡Qué tarde!
Los panes con tu nombre
rodaron  por  la  calle
y al instante
el infortunio los devoró,
ajeno  a tu  hambre  cotidiana  
a tus ojos de letargo, 
a tus  músculos  de hueso. 

¡Qué  tarde llegué para abrazarte...!
HERMANO
¡Qué  tarde!
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Comentarios:

Escrito por: kaylita       27/02/08 17:11
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Cuantas veces hacemos las cosas tarde, cuantas veces somos indiferentes, insensibles.
Tu poema es un alto en el camino y ver realmente las cosas importantes.
Muy bueno y bien escrito tu poema.
Te mando muchos besitos amigo.
Páginas: 1

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