Laten y nunca mueren.
Expectantes y atentos,
viven en algún rincón
del universo que los abriga.
Quizás, tan lejos,
Quizás, tan cerca.
Quizás, los vea abrazando a la noche
que llega a su fin.
Quizás los vea con el lucero ardiente del alba
quemando el horizonte quieto.
Quizás los vea como un mensaje,
un pulso o una señal,
allí,
donde laten los sueños no soñados,
allí,
lejos de la sombra gris del olvido,
allí,
los sueños que nunca mueren.
palabra del día
que comienza a nacer.
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