Una cadena quisiera formar
con los niños de la tierra,
reunidos en torno a la paz
olvidando que existe la guerra.
De una mano unidos a Dios,
con la otra tendida a cualquiera,
sea del norte,del sur,qué mas da.
Dios no quiere en el mundo fronteras.
Alcemos nuestras manos,
alcemos nuestra voz,
unidos a otros niños,
fundidos en amor.
Los brazos extendidos,
abiertos sin temor,
dispuestos para el otro,
que así lo quiere Dios.
Los niños de la tierra,
los hombres de la paz,
formad un solo cuerpo,
formad un solo hogar,
unidas nuestras manos,
muy fuerte sin soltar,
asidos siempre a cristo,
la luz y la verdad.
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