Hay un pueblo sevillano a la orillita del río que tiene gracia y salero, se llama Lora del Río. A este pueblo le llaman el corazón de la Vega por su agua, sus frutales, su azahar y su belleza. El río Guadalquivir riega los campos de Lora, dando vida y dando fruto a este lugar que enamora. Tiene arte y tiene artistas este gran pueblo andaluz, la Iglesia de la Asunción, la Ermita y la Santa Cruz. La Casa de los Leones, la torre de la Asunción, la Casa-Hogar de la Virgen y la Iglesia de Jesús, ¡cómo no! La Placita de Santa Ana destaca entre las demás, donde jóvenes y ancianos se reúnen para hablar. En las iglesias de Lora hay Cristos de gran valor, como Jesús Nazareno o el del Amor y el Perdón. El Señor del Santo Entierro de inigualable belleza, o los ojos de ese Cristo que en un borriquillo llega. Es el Niño de la Huerta nativo de este lugar, con su Romería Loreña que estremece y hace vibrar. La copla con Gracia Montes, sevillana a rabiar, con su gracia, su salero y su estilo sin igual. La Virgen de Setefilla es Patrona del lugar; los loreños la veneran y la quieren mucho más. Lora viene de laurel, símbolo de triunfo y gloria, y el orgullo de este pueblo es Setefilla, la Señora. P.L.