La realidad siempre me dice, que no puedo extender mi brazo y con mis manos tocar las estrellas. Me dice, que no puedo fijar la mirada en el sol, porque se quemarían mis ojos. Me dice, que no puedo bajar hacia las profundidades del mar, porque mis pulmones necesitan del aire. Que no puedo dejar de comer, porque mi cuerpo necesita alimento. Que no puedo vivir mil años, porque cuando tenga ochenta, estaré viejo y cansado. Pero sabes que: Una cosa es lo que me diga la realidad, y otra, lo que dice mi corazón. Este me dice: Que por sentir un amor tan puro, solo con pensarlo, puedo tomar con mis manos todas las estrellas del cielo, incluyéndote a ti. Que puedo fijar la mirada en el sol, así como en tu corazón, y mis ojos se deleitarán. Que puedo explorar las profundidades del mar, porque tus recuerdos me darán el aliento necesario para continuar. Que puedo dejar de comer, porque tu sola presencia me alimenta hasta el alma, y me dice: Que viviré mil vidas, porque este amor es eterno. Deseo de todo corazón, que cada una de estas palabras deje de ser una ilusión. Nota: El detalle es, que la realidad me dijo: Que tu corazón nunca será para mí. Sin embargo, confío más en lo que dice mi corazón. AUTOR: W.A/A.B Aguirre