Lo consecuente
Lo consecuente
No sé ni qué pensar, tanto se ha ido,
tanto ya viene por la avenida y en silencio,
tanto añoré guardar aquello que ha partido
o de lo porvenir poder en fin coger el fruto,
que, en tanto estoy desnudo y solo en mi morada,
no sé ni que pensar, pues nada tengo,
nada quedó ni quedará de lo vivido,
no sé ni qué pensar, por eso duermo.
10 07 12