Y tocas mi puerta,
yo emocionada te dejo entrar;
amigos que en secreto se visitan,
conversaciones de nunca acavar y
que mantienen el hilo de nuestra amistad,
a pesar de los malos entendidos,
de terceros que se quieren involucrar,
la conexión es total y sincera.
Tú y Yo,
confidentes de aventuras vividas,
de tristezas compartidas;
emoción que motiva a continuar, a intentar.
Al escuchar tu voz,
toda melancolía desaparece
porque acortas la distancia,
entre tú y yo,
y un te quiero,
queda suspendido,
en el aire.
Para ti:
Mi...bello.
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