


| Escritor: | Atayo |
| Públicado: | 31/05/2008 |
El zarpazo de la sombra que asecha
no me alcanza, no me hiere
ni me toca.
Las señas que dejo duro ciclón
no asustan, me alertan y despiertan
me ayudan a esquivar.
Los rasgos repetidos, reflejos de espejo
orientan mis pasos, yo corro
huyo despavorido.
Raudo y veloz me torno esquivo
cual inocente evitando al predador
marcho atento, seguro, no miro atrás.
Lo he logrado, de veras no miento
soy un lince
soy veloz
estoy prevenido.
No me alcanzarán las sombras
no me invadirían los miedos
vuelo
soy libre
adiós
Atayo
|
Imprimir |
Enviar poema |


