Lamento Yucpa

Lamento Yucpa

Elio Ríos

 

En unas recónditas montañas

        En un sitio no se si olvidado de Dios

Al otro lado del Orto

        Sí, al oeste de la República Bolivariana de Venezuela

Al costadito de su hemana Colombia

        En la Sierra olvidada e invadida de Perijá 

Ramal hijo de los de los Andes cordilleranos,

        En la Zulia amada del Sol

Subregión ganadera de Perijá dentro de sí

        Municipios Machiques y Rosario casados con ella

Allí acorralados viven, trata de vivir un pueblo

        Dispersos por los estantillos cada vez más rodados

arrimados por codicia y con balas

        No importa caiga el hombre, la mujer, los niños...

Atosigados por "el progreso" del ganado

        Son indígenas de origien, carne y corazón

Campesino de vocación

        Natura es su casa, es su vida

Yucpa es su nación

        De antes que llamaran loco a Colón el navegante

Pero una vez llega él con su canto de mal augurio y de luto

        Por la costa de Paria, al Golfo y su Península

Perdiendo viento en la Mala Pascua

        Allí cerca de Medina la playa de mis sueños

Define, dibuja, señala la ruta fatídica

        Camino del saqueo, la invasión, del dominio

Vía hacia lo que aún es la muerte

        Velando la vida, sesgando sus vidas

Y sigue pasando en nuestro país

        Sangre derramada a quien se oponga

Seas Yucpa o waitia*, hoy lo mismo es

        Quinientos años y un poco hace

Y sigue y sigue y sigue

        Reclamos ahogados entre papeles

Amarillos, esclerosados y frágiles

        De allende de un tal monarca

Que ni siquiera llegó después

         Proclamado por Dios en él y como él
Cedió en gracia a forajidos la tierra

         Argumento certero que autoriza al poseso

También a disponer del respiro y del verdor

        A su sangre y su savia derramar

Y acorrala al germen del mismo suero

         Al agua de los serranos ríos

Al canto del cóndor escondido entre las nubladas crestas

         Acallando su dolor en la nómada escapada

Hallando asiento furtivo al lado del Hospital

         Al lado de una abierta, enmontada y embasurada cañada
Muerte por las balas paramilitar de la hacienda

         Muerte que diezma al yucpa enfermo del hígado

Muerte que consigue su niño evacuando el alma

          Muerte de un pueblo que es nuestro

¡Y que nunca más debe suceder!

 

Maracaibo 1-8-2008

 

*No yucpa


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