


| Escritor: | Abedul |
| Públicado: | 23/06/2007 |
Ayer golpearon a mi puerta
y aunque no fué un golpetear insistente,
La dejé de par en par abierta.
Y mi casa se llenó de mar y cielo,
de sol y un verdor inexistente.
Los peces que revoltosos jugueteaban
con el desordenado reír de Valentina
y las estrellas de mar que se enredaban
en los cabellos destellantes de Constanza.
Mientras las algas se dedicaban
a danzar al ritmo de mis latidos.
Luego fué el turno del aroma de las flores
y la hierba tierna, que provocaba
el aleteo de las mariposas cálidas
que desde lejos Newén me enviaba.
Y mil hortensias explotando a todo color
desde cualquier rincón del edificio
como día de carnaval
y sus fuegos de artificio.
Y las palabras también se conjugaron
en un eterno vaivén de emociones
sin pausas ni resistencia se entregaron
a la brisa que las revolvía a su antojo.
Pero cuando la noche
se hizo dueña de mi casa,
mientras los sueños infantiles
de los ángeles gentiles
se enredaron con las estrellas y el lucero,
la luna, el cometa y el firmamento entero...
...Ahí comenzó la fiesta de los sentidos
que cada noche, acelera mis latidos.
y me hace querer despertar de nuevo.
Mi casa está llena de felicidad,
la fortuna me sigue el rastro.
Mis días sonríen desde cualquier ventana
Mis noches suspiran desde cualquier astro.
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