LA PARTE PERDIDA
Lejos de romanticismos que empañan la realidad, para ser fieles a ella quiero decir que con nadie me puedo sentir más contento que contigo, me encanta platicar por que me haces pensar tantas cosas y sacar una faceta mía tan poco explotada, me encanta escuchar el tono de tu voz, tu risa, tus chistes, tu vida sin mi. Estos últimos días te he extrañado como nunca, con una necesidad casi patológica deseo verte, besarte y abrazarte. En tu cuerpo encontré la tranquilidad del espíritu, la compenetración del alma, el cuerpo y la cabeza, la necesidad física de encontrar la parte perdida.