La Orestia Invisible V
Por: Danilo Illanes Bstamante
V
Éxtasis de mis lunas cambiantes, en el mosquitero hay una hormiga,
la cámara córnea,
la cornamenta del diablo,
el agua cratónica...
Poco es el reino urbano del amor.
¡Etiqueta Negra, dónde diablos voy a tomar un taxi!
No dejen que la nostalgia me atrape, yo todavía no he cavado mi tumba.
Cilicio y silicio juntos, asperjado el anillo de cromo.
¿Acaso no ves que la línea horizontal se levanta?
La roca y sus fonemas, ventriloquias del paraíso subterráneo,
e- mails de sigiloso bardos en el loco efluvio de la luz,
un alien, una solitaria doncella, la forma y sus conjeturas
la Plata de una mulata, el oro de Estenssoro. Divaga y diverge el arco iris
en la extensa autopista por donde transita
la décima lampada del minero.
Callo, porque no tengo el derecho de discutir la belleza, que otros han negado.
Vuelan las mariposas amatistas mis calladas amarguras
gangosos diptongos en la Calle de Mercaderes parodian sus naves.
Atardecer de iridiscencias, luces al final del día
tras la insólita sabiduría de los túneles.
La eterna desesperación no puede contener su brasa.
¡Ah, el color hueso,
del hueso y de la noche misma!
Un sueño, un aliento, una esperanza, la vaga incertidumbre de una emoción que se descuelga entre los versos agónicos de un Orestes trágico y blando, arrebatado y subterráneo.
Me gustó, Danny.Gracias.