En la noche de los delirios
Te pintare el rostro de mil colores
Armare tu cuerpo con los retazos del recuerdo,
Te pondré un corazón que pueda latir eternamente,
Y besare una boca que no se acabe con la muerte.
Te daré mi alma inmortal
Y te comprare una memoria que conozca mi nombre
Y ame apasionadamente mi locura,
Arrendare una eternidad
Para que el tiempo no se nos acabe.
Pero cuando llegue el día de los cuerdos
Me encerrare en un cuarto oscuro,
Para que la luz no entre
Y para mi siempre sea de noche
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