La Muerte de Eros
por: cuauhtèmoc molina monroy
La Muerte de Eros
Si bien voy conciliado con mi entorno,
en pro del beneficio de mi interno;
no miro màs allá del equilibrio
que a mi saber continuo le propicio,
a aquello que libero y me desprendo.
Construyo paradigmas amorosos,
conciente del valor del desapego;
sabiendo que lo tóxico que mata,
es inmolar en llamas dolorosas,
lo que requiere asarse en otro fuego.
El juego para mi ha terminado,
en un profundo amor de eterna llama;
si bien la perversión de mis apegos,
exige y me reclama sus cenizas;
destruyo su fervor con una misa,
lo incluyo en mi interior por lo sagrado;
....porque el crecer en dos lo he desechado,
al proclamar la muerte de mis egos.
Cuauh
no me atrevo a comentar tus letras. simplemente me gustó. como el eros murió, pero no murió solo, más bien siento que está siendo reprimido.
Siempre me sorprende la agudeza y originalidad que demuestras en todos tus escritos, dominas el lenguaje y sabes utilizarlo con sabiduría.
Cariñosamente