


| Escritor: | emanuel |
| Públicado: | 05/03/2008 |
La más besada
Ella era bella, que digo bellísima.
Hermosa, muy hermosa;
Como
Pero más carnosa y sensual.
Como la primavera talvez,
Si hasta tenìa de ella
su vitalidad y exhuberancia.
Sublime hasta las lágrimas
Como ópera prima.
.Y estaba toda ella cubierta de besos
La besó su madre al nacer,
La cubrió de besos su padre
Cuando la tuvo en sus brazos;
La familia completa la besó
Cuando llegó a casa por primera vez,
Y desde entonces la besaban todos
Cuando la veían llegar.
La besaban en la mano
Los galantes chicuelos
Al saludarla en la calle,
Incluso los no tan chicos
la besaban también
con delicadeza y esmero
como parte de un ritual.
La habían besado tanto
Que coleccionaba los besos
Como si fueran trofeos
O medallas de honor.
Toda cubierta de besos
Tenía la piel del rostro y las manos.
Vanidosa y henchida de orgullo
Me mostró un día su álbum de fotos
Todas mostraban docenas
Y hasta cientos de besos;
Un beso en la frente,
Un beso en la mejilla;
Y un beso en la boca;
Un beso del primo,
Uno del amigo de la infancia,
Un beso del vecino
Y hasta un beso del galán.
La verdad sea dicha ..
Yo también quería besarla.
Quise besarla
Desde que por primera vez vi su rostro
Tenía una mirada triste
Como atardecer de domingo,
Quise besarla para consolarla.
Tenía una mirada negra y profunda
Como noche sin estrellas
La verdad sea dicha
Yo también quería besarla
Quería besarla en la boca
Quería besarla profundo
Quería besarla seguido y sin pausa;
Quería besarla de día
Pero sobre todo en las noches,
Que al abrir yo la puerta
Su boca me espere fragante y jugosa
¡Pero que ingrata la vida!
Habiéndola besado tanto y tantos
Yo no la había besado
¡Yo no la había besado!
Y eso que moría de ganas
¡Yo no la había besado!
Porque coleccionaba los besos
Como si fueran trofeos
O medallas de honor.
¡Yo no la había besado!
Porque no quería mis besos
Y eso que yo guardaba
Besos dulces para ella
Besos ardientes de fuego
Besos de fuego de amante
Besos de humilde sirviente
Para besarle los pies.
¡Yo no la había besado!
Y Ya no pienso en besarla
Ya no me imagino
Tardes, noches y madrugadas
Besando su boca
Besando sus manos,
Cubriendo de besos su vientre
Y besándole la espalda.
¡Y ya no pienso en besarla!
Porque no quiere mis besos
Dice que es la más besada
Y que mis besos de bruto
Mis besos de amante en celo
Mancillarían su piel
Le mancharían el cuerpo
Y que después de mis besos
Nadie más querría besarla.
¡Porque ella es la más besada
Y quiere seguirlo siendo.
Yo mientras tanto he de irme
Pues ya no me quiere ver
He de marcharme en silencio
Para siempre de su pueblo
Rumiando mi desventura
Y casi arrastrando los pies.
¡Mucho te habrán besado!
Porque eres joven y hermosa
¡Mucho te habrán besado!
Pero mis humildes besos
No caerán a tus pies
No han de mendigar tu boca
Ni suplicarán tus noches;
No has de mirar mi rostro
Todo cubierto de llanto,
¡Nunca sabrás cuanto te amo
Nunca sabrás cuántos besos
Pude darte en una noche!
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