


| Escritor: | Yagarasu |
| Públicado: | 29/05/2008 |
A M.N.R.G.,
una mujer que me ha cautivado por años
y cada día parece más lejana, imposible y hermosa.
La mácula
nunca se ha borrado.
El humor de
tus manos inciertas
aún florece en la tierra de mi pecho.
El inmenso
mar de tus ojos aún me llama
y las sirenas de tu risa
vuelven a embriagar a este loco navegante.
No tengo
derecho a evocar tu nombre,
ni a plantarlo sobre papel infértil.
Como vaciar
el océano con cuchara sin mango,
así ha de sonar la locura de recuperar tu mirada.
Pero ¿qué puedo hacer, mujer hermosa,
si mi mente está ebria de ilusiones y fantasías?
¿Si cuando apago
mi mirada y veo oscuridad,
las ágatas de tu iris alumbran amarillo?
Sólo puedo
verter mis palabras en muertas hojas, Y esa ha de
ser mi siniestra maldición:
hojas que quizá tus inmensos ojos nunca pisen.
contemplarte desde cerca ansiando tu beso,
ósculo deseado, ósculo prohibido,
mientras vamos y venimos como el oleaje,
mas nunca sostenerte tibia en mis brazos.
|
Imprimir |
Enviar poema |
Enviar a Facebook |


