la laboriosa costumbre que se quisiera
para perdurar como restos insalvables
pero es posible otra vida aquí mismo
algo distinto como tu sonrisa de todos los momentos
seguir dando pasos en la nada, incansables,
sin territorios solo refugios temporales ante la amenaza permanente
el esfuerzo que nace desde adentro todos los días como un sol esquivo
sol derrotado por la lluvia ácida, por la lluvia
en esta ciudad como mi locura
yo soy quien se mira ante el espejo en estas tardes
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