la dimension desconocidamente desconocida

             La dimensión desconocidamente conocida

  No sabia que ruta tomar, solo sabía que había que seguir y que lo iba a hacer porque no podía parar, aunque tampoco seguir.Estaba perdido, pero en una dimensión desconocida. Allí los días no pasaban, como iban a pasar sin su sol, pero el tiempo se agotaba. Estaba en un lugar entre el cielo y el infierno y solo había dos salidas una para cada tan distinto lugar. Buscaba honradamente el cielo y así pararme frente a los rayos de ese sol radiante.Al principio me perdía muy fácil y no podía hacer nada, y entonces se me cruzaba por la cabeza abandonar la búsqueda, pero sin darme cuenta seguía buscando. Pero con mucho esfuerzo fui aprendiendo a recorrer las rutas y prontamente  logre guiarme por varias rutas. Pese a que no podía ser de otra manera, casi sin querer logre ver a lo lejos una puerta, pero si iba a buscarla podía perderme. Sin experiencia y solo guiado por una especie de instinto me dirigí a ella. Entonces me perdí, pero yo seguía viendo la puerta con una ambición que me decía que no podía no llegar a ella, y eso me obligaba  tratar de llegar a ella y así seguir perdiéndome cada vez más.Y eso se transformo en algo peor que el infierno, la desesperación me mataba, no me podía imaginar todo el dolor que sentía, nunca había pensado que algo así pudiera pasarme, por momentos me tiraba al suelo, sin fuerzas para poder levantarme para seguir, no tenia mas ganas de nada. Estaba perdido, y hasta por solo unos pocos momentos me dejo de importar si iba a ir a parar al cielo o al infierno, solo quería salir de ese tan horrendo lugar. Y en ese momento comprendí el verdadero significado de la esperanza: un sentimiento mas entre tantos otros, así como la felicidad, que nos hace pensar que el objetivo es mas posible de lo que realmente es, para que así podamos seguir y lo hagamos con fuerza. Y así logre continuar adelante y hasta seguí pensando que tenía que sentir los rayos del sol. Entonces decidí que era mejor aprender a orientarme por las rutas. Y mas rápido de lo que pensé, lograba orientarme. Luego de mucho pasar, logre una inmensa red de rutas por las que me podía guiar con bastante facilidad.Con inimaginable persistencia logre llegar a la tan deseada puerta y… En ella había un acertijo que no era muy difícil por lo menos para mí. Deduci con mucha seguridad que era la que conducía al cielo, pero no podía jurarlo. Con mucho miedo de que sea el infierno, seguí pensando. Cada vez estaba mas seguro, pero por momentos llegue a pensar que era el infierno, y entonces me sentía demasiado mal, pero la esperanza volvía a reanimarme. De repente, de la puerta salían los rayos del radiante sol y penetraban la puerta de una manera muy peculiar, creando una sensación indescriptible. Ahora si que no tenía mas dudas, estaba frente al cielo. Aun así, por momentos seguía dudando, pero pronto las deje casi casi por completo. Igualmente no podía creerlo, y esa sea tal vez la razón de estas absurdas dudas. Estaba tranquilo, ahora la dimensión se había convertido en algo que tal vez fuese mejor que el mismo cielo. Sentía una especie de miedo de salir de ese lugar al que me había acostumbrado y tenia mas temor por saber como era el paraíso que de que la puerta me lleve al infierno.Solo faltaba abrir la puerta con una llave que estaba atada allí, cosa que no era tan fácil por lo menos para mí. Era abrir y listo, pero eso me estaba costando. Había sufrido tanto, me había costado tanto, que me sentía demasiado satisfecho con solo haber llegado a la puerta y estar sentido los rayos del sol sobre mí. Antes el dolor casi evito que siguiera adelante, pero ahora la felicidad lo estaba consiguiendo. No podía tratar de abrir la puerta con la suficiente convicción. Y por mas que lo intentaba no lograba conseguirlo ¡no podía hacerlo con ganas, con fuerza! Me sentía muy feliz así y pensaba que nada podía cambiar eso, entonces no me preocupaba por abrirla.De apoco se fue gastando la llave, y cada vez era mas difícil abrir. Yo seguía feliz y sin miedo. Luego se gasto muchísimo la llave y ya era casi imposible abrir la puerta. Pero yo seguía feliz, pero ahora con un poco mas de convicción, que pronto crecería lo suficiente. Cuando logre la suficien te convicción ya era tarde, era genéricamente imposible abrir la puerta y por mas que lo intentaba no podía conseguirlo.Pero yo seguía feliz por haber llegado a la puerta del cielo y haber sentido los rayos del sol filtrados sobre la puerta del cielo. Había aprendido a orientarme con facilidad, a aguantar el dolor y la felicidad eternos, había adquirido una gran sabiduría y experiencia. Con todo lo aprendido, fui a la puerta del infierno, cosa que ahora parecía no costarme, la abrí y entre sin ningún pero. Pase por ese terrible lugar, que ahora no me afecto tanto, aunque por momentos me dolió en lo más profundo;  y finalmente salí con todas las marcas que se puedan imaginar. Seguramente volveré a esta dimensión, pero con más experiencia, y espero que esa vez lo logre. Es una dimensión horrendamente bella, tristemente feliz, infernalmente paradisíaca, mágicamente real.
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Comentarios:

Escrito por: Poesiacarnivora       09/07/07 05:30
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la dimesion de l amor.
Que las hadas te acompañen ,en tu proximo viaje.
Escrito por: gise       09/07/07 05:24
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esta historia no la escribi yo en realidad. la escribio mi hermano, jorge. y ya que a mi me gusto mucho su historia, me parecio bueno compartirla con ustedes. espero que les guste
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