La carta de la solitaria Por suerte ahora nunca duermo solo, me acuesto siempre con la soledad, como el mío ella tiene el mismo rostro y yo a veces un cuerpo que se va. Una vez alguien se quedó conmigo, por siete meses hicimos el amor, mas siempre trajo otros besos consigo, si estaba solo no le basté yo. Por eso hoy digo a los enamorados: con pies de plomo se vuela mejor, por compañía hay mucho interesado, la soledad no es madre del amor. De ti hoy de nuevo triste me he acordado, hasta mañana le digo a tu voz, cómo quise que hubieras contestado sin soledad también en tu razón. Si la mía es más triste, ya he llorado, solo lloro aún por la de los dos, si tu olvido se apiada y va a mi lado yo despierto y mi soledad te doy Como sea yo sigo caminando, si no tienes a nadie esta es mi voz, deja que duerma junto a ti soñando, quizá mañana yo te diga adiós. 02 08 12