La auto reflexión

La auto reflexión

 

Que pasen los testigos, los primeros

ese niño que fuiste y esos padres,

de joven las amadas, los compadres,

de adulto el gran amor y sus esmeros.

 

Los hijos pasen ya, los compañeros

que compartieron cuitas y desmadres,

los hombres y mujeres que en encuadres

de vida por ti pasan, pasajeros.

 

Y pase usted, señor, con sus tinteros,

deje afuera a secuaces y comadres,

empiece a confesar sin más aperos

 

Que nada más que en tu verdad taladres,

que vuelvan tras tu paso los senderos,

que tengas otros perros y les ladres.

 

13 06 12

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