"L"

Categoría(s): locura

Y con esto se acaba la noche en vela, se termina el pensamiento absurdo.

Se contamina aquello que de mi opinan porque no saben que puedo ser aun peor.

Y es un camino ensangrentado lleno de secretos sin ser dichos, es un lugar que descuida.

Y aunque olvidás, vuelve, su nombre jamás se pierde y queda escrita en la memoria de todos aquellos sueños rotos, todas las utopias de un sentimiento.

No es amor ni odio, es donde todo se pudre, donde no hay opción ni voto.

Porque ella sigue ahi dormida, esperandome en cada momento, es quien hace que yo escriba mis incompresiones y mis logros.

Es quien llena mi cabeza de inventos, quien me tapa ante el frio, es quien me abraza si estoy sola, si ya no tengo más cariño.

Espera a que este indefensa para tomarme desprevenida, para ahogarme en un mar profundo, en un cielo sin estrellas.

Suele hacerme daño en la pierna izquierda, en los antebrasos y el tobillo.

Ella es el peor remedio que vengo tomando hace tiempo. Me reasguña la piel cuando me odio, me dibuja de sangre la retina.

Me coloca música en el oido y me canta la mejor canción de cuna.

Me susurra que ya nada importa cuando pienso en sus salidas. Me calla si estoy cansada, de no poder vvir la vida.

Ella es mi escape en el reposo, es mi turno tarde una vez por día.

Es mi negocio ilegal, que nadie sabe llevo escondida.

Tiene mi llave y abre todo lo malo que se reproduce.

Es la flor mas bella con aroma tan extraño.

La droga no reconocida, la que te hace volar más alto.

Cuando el miedo duele, ella puede nacer enseguida.

Ella es todo lo que protejo, ella es tal vez mi mejor amiga.

Es quien duerme conmigo cada noche, la única que no me quiere con vida.

Es mi poema más perfecto es quien me regala las estaciones del año.

El poder que me aleja del suelo, quien me rescata, quien me aniquila, mi promesa, mi muerte fallecida.

Es mi nunca jamás, mi pasado, mi triste orquidia.

Es lo que me aterra de todas sus cosas, cuando me besa con su filo.

cuando me jura que es normal...las nabajas y los cuchillos.

Se convierte en mi semana entera, en lo que dije en voz distinta.

Es mi rosa negra, la obscuridad en la penumbra.

Ella me desnuda cada noche, y me viola la identidad sin respiro. Es el placer no solo mio de haber gritado su nombre.

En la vela ardiente, en mi disparo sordo. Es la jaula más pequeña donde me encarcelo su trago más más hondo.

A su lado soy la única, la primera, la más importante, y cuando tengo compañía, se que yo perdí todo.

Es trenza en mis venas. Es quien hace que se repita.

Mi doctor de cabecera, el grito desgarrandome la garganta.

Es un papel cualquiera, mi palabra y la tinta obscura.

Mi lágrima cansada, mi llanto a escondidas.

Es la "L" en mis myúsculas, la envidia, la codicia.

Es por lo que la amo, con las manos manchadas, por haberla matado tantas veces.

Y si estoy bien la extraño, porque se, se ausentó por meses. Por que algo no funciona, por como es, por donde va y lo que me quiere hacer.

Es todo suyo, mi memoria y lo que no importa.

En su presencia huele a azufre, aunque venga empapada, de todos los que a los pies le lloraron que por favor no los matara.

Ella sabe que la entiendo, que es la parte mala de su trabajo, el tener que recordar día  a día, que vino a mi para llevarme abajo.

Y aunque se cuanto merezco, que no planeo futuros cercanos. Deberia concederme el deseo de quedarme por lo poco que amo.

Se lo que pretende cuando miente, cuando vuelve y me insulta. Se que maneja cada uno de mis latidos, por más imposible que resulta.

Porque jamás será sonrisa alguna, ni mi vestimenta ni mi mejor ruta.

Me espia de lejos por lo dificil a lo que me impulsa.

Soy el mal, de lo mejor de sus cosas, como una escalera sin peldaños. Soy la que le hace tanto daño, cuando le canto sin medida.

Yo no eh encontrado su cura, yo no consigo el control ante su mundo.

Pero es mi angel desempleado, que ya no busca protegerme.

Nadie sabe de su rostro, de su perfume a infiernos. Que dos por tres sus heridas sangran, por todos aquellos que en su honor han muerto.

Cuando lloro, acaricia mi talón de Aquiles, manchandome con veneno.

y cuando me siento fuerte e indiferente me clava un horrible dolor entre los huesos.

Me sigue en cada copa borracha, y sigo temerosamente con miedo. Cuando me reclama su derecho de causarme el placer intenso.

Sabe que tiene razón, sabe que ahora ya no quiero, sabe que me escondo de su sombra, porque ya no quiero morir de nuevo.

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Comentarios:

Escrito por: juandcarrizo       24/10/08 21:59
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Bellisimo sorprendente y si es tu historia real fuerza amiga que nadie quiere morir mil veces
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