Justicia para Carlos Fuentealba

Cuando las tizas dibujan letras en los pizarrones,
todo se vuelve conocimiento.
Las aulas pintan sonrisas,
que luce con alegría el maestro.
Los lápices bailan solos,
encima de los cuadernos.
Cuando en presencia está un maestro,
todo es enseñanza, alegría y movimiento.
El sol que entra por la ventana, puede afirmarlo;
segura lo siento.
 
Cuando las tizas se manchan con la sangre de un maestro,
se callan los pizarrones y lucen su moño negro.
Las aulas pierden bullicio,
todo se vuelve silencio.
Ya no sirven los pupitres,
se marchitan los cuadernos.
Y junto a Carlos Fuentealba,
hay miles de niños muertos.
Regístrarte y comentar el poema

Comentarios:

Escrito por: Rina       23/03/08 21:13
Hacerse amigos Hacerse amigos                 Enviar correo Enviar correo
Bello sentir es el que expresas aqui amiga. Los maestros son personas capaces de cambiar al mundo, educando, que es lo que al parecer hace falta en estos dias. Enseñar esos valores que se pierden. Es triste ver como algunos no lo ven asi....
Gracias por estas letras
Nos estamos leyendo
Besos
Páginas: 1

Imprimir

Enviar poema
© Historias, poemas y otras contribuciones pertenecen al autor, el resto pertenece a Escribe Ya.
Condiciones    -     Privacidad    -     Acerca de Escribe Ya    -     Anunciar    -     Publicar cuentos