Te adormeces entre los reglones de mis versos,
Tan solo la tinta puede acariciarte,
Se que jamás te haré daño,
Porque mis frías manos,
Difícilmente podrán un día tocarte,
Ni mis labios al oído hablarte,
Ni mis ojos en los tuyos contemplar un atardecer,
Mucho menos ver al alba pariendo un día
[[A quien fué parte de mi inspiración por tanto tiempo...lejano, silencioso, intangible como siempre]]
|
Imprimir |
Enviar poema |
