Buscando un poco de verdad, dando pasos a ciegas,
Vi tu rostro venir.
Observé la sencillez del viento cuando deja las hojas caer
Y tu faz me figuró,
La más dulce sonrisa que he visto.
Recuerdo haber soñado con la inmortalidad y solo desear la paz;
Un hombre de profunda mirada:
Mil cosas indescifrables,
Tu perpetua estampa frente a mi.
Jamás imaginé un futuro juntos, tampoco un paseo al atardecer,
Quisiera este día pedir un deseo:
Que tus ojos calmen mi tempestad, abrir los míos y tu rostro me figure,
La más dulce sonrisa.
Y cada vez que viene a mi tu recuerdo,
Caigo en esta tentación que me sofoca,
Tocar tus labios con los míos en un instante perpetuo.
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