¿Quién te contempló a ti ¡Oh mujer valiente! en aquellos días de gloria cuando fuiste luz brillante en la oscuridad de otros espíritus?
¿Quién atendió tus heridas con sutileza y esmero En el tiempo aquel cuando tu vientre exquisito fue cercenado por el fracaso de un milagro divino?
Del suplicio procreaste el arte Y tu inspiración ¡vivirá hasta el final de los días!
No existe,
ni existirá otra mujer como tú, porque no viviste al capricho de nadie Solo el amor doblegó tu existencia, y por eso; ¡México te lleva en la sangre!
¡Oh mujer innata yo te admiro! Admiro tu arte y tu gran entereza. El cielo no te bendijo con prole, empero,concebiste de tu ser, ¡vástagos de mil colores!