Una...
Recógnita gota de luz,
que emerge indeleble,
entre la saciedad azul,
de mi sangre inestable...
Se abre camino desierto,
ergida en mis hombros,
para esconderse hastía,
entre la arena pulida,
que cubre de partículas...
El lecho en el que reposan,
los pétalos caidos de mi vida.
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