


| Escritor: | Inkube |
| Públicado: | 26/10/2007 |
Una muñeca rota,
Como los cuerpos tendidos
Sobre los charcos de sangre,
Tripas y silencio.
Inocentes voces cauterizadas
Por la estridente sinfonía
De los cañones, del poder
De la metralla, de las balas
Como azotes.
Hasta los muertos crujen
Temerosos desde sus
Nichos, y los santos
Que tienes en tu repisa
Sucumben al poder de
La tiranía hermosa,
Que sublima lo llantos
Y los convierte en victorias,
Y las muertes significan
Por tanto el precio que
Pagan las naciones para
Tener su circo de sádicas
Acrobacias, de pálidos
Amaneceres.
Mientras la herida agusanada
De la conciencia llena
De herrumbre se vuelve pauta
Singular del caos, cimbrando
Niveles de catástrofe
Sobre el suelo verde.
Las cifras marginadas de
Cruces del campo son
La mera suposición del
Espectáculo concluido.
Mancha negra han dejado
Las palomas blancas que
Denuncian una paz que
No existe y es el maquillaje
Perfecto de las victimas
Mutantes que surgen del
Episodio que termina.
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