En vez de amar a los que están más cerca,
Quienes están más lejos, nunca darán un peso por llegar.
Recuerdo haber escuchado el destino
Mártir, jesús vino a morir.
¿Te has preguntado por qué Dios es tan odiado?
Los envidiosos tienen un padre que no los ha dejado
Y a tu creador, su padre tampoco lo abandonó,
Simplemente nunca existió.
Es más simple de lo que un cristiano puede imaginar,
Pasarse toda la vida criticándolo,
Reclamándole todo lo que quieres, porque claro,
Dios no necesita, Dios no sufre, Dios no llora;
Te ha dado todo lo que tienes y tú quieres más,
Sin agradecer, sin alabar, sin adorar, sin amar,
Sin compasión, y todos te encuentran la razón.
Pero Dios te quiere a ti porque sus seguidores lo aburren,
Dios te quiere a ti y tu montón
Porque te ha dado mucho más de lo que a cualquier cristiano le dio,
Y tú sigues negándolo, sigues odiándolo,
Sigues resentido con su identidad perdida en tus manos
No eres más que un mundo necio, un mundo que perdió su Dios,
No eres más que un hormiguero, un hormiguero que me perdió.
Diego Robles
|
Imprimir |
Enviar poema |
