


| Escritor: | mayca |
| Públicado: | 18/07/2008 |
Fue a las ocho de la tarde....
Un cielo lleno de otoño
se emborrachaba de sangre.....
Me dijiste......¡tantas cosas!
qye sub querer entregarme
me entregue desnuda y ciega
a las ocho de la tarde....
Una estrella solitaria
nos miraba , y la dejaste
ser testigo de unos besos
a las ocho de la tarde......
Los reptiles de mis venas
se arrastraban a tu alcance
y los potros de mis sienes
galopaban en mi carne.
Cuando te corte los labiosr
con el filo de mi alfanje,
me dijiste:
Son las ocho,
no se nos vaya a hacer tarde.....
Y en una Iglesia lejana,
como el eco de tu frase,
deblaron ocho campanas
a las ocho de la tarde.
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