
HOMO RELIGIOSUS
HOMO RELIGIOSUS
Cuán altivo y morboso
es el hombre religioso,
al proclamarse virtuoso
de un legado horroroso.
Sus palabras pedantes,
cual cúmulo de diamantes,
embelesan sólo a tunantes
que ignoran lo que fueron antes.
Con la cruz en ristre
u otro simbolismo triste
pretende implantar un chiste
como dogma de todo lo que existe.
Esta especie de troglodita
no medita, no regurgita,
y sólo su alma se agita
al emprender el camino del eremita.
Es cobarde, malsano e hipócrita,
lleva a cuestas una mentira insólita,
como la tilde sobre una sílaba tónica,
batallando por su ideología cómica.
Lo mueve el celo, la envidia, el rencor,
el egoísmo, la perfidia, el deshonor;
jamás el mundo contempló con pavor
alguna estirpe nacida del dolor.
Hombre religioso,
animal enfermo, ansioso;
detrás de tu Paraíso cenagoso
agoniza un dios quejumbroso.
Porque todo lo perviertes:
dioses, almas, gentes;
y cuando el peligro presientes
con una oración te arrepientes.
Despotrica, ladra cuanto quieras;
tus dogmas no son más que quimeras
que quisiste imponer con hogueras.
Ladra en tus iglesias, esas madrigueras.
O utiliza al nazareno,
ícono de tu pueril desenfreno;
aquél siempre se mantuvo ajeno
a ingerir de tu establo el heno.
Te mientes, vives del engaño,
pero tu farsa declina año tras año;
ya no hay imbéciles de tu tamaño,
ya tu verborrea sólo a ti te causa daño.
Hombre religioso, qué figura más rastrera;
tus escrituras son otra manera artera
para deslumbrar al peatón de la carretera;
te vales sólo de la personalidad lastimera.
Inoculando orina bautizas y canonizas,
excretando hostias, salmos; así idiotizas.
Con tan sólo tu fe amortizas
el peso del mundo, las almas enfermizas.
Te coronas y te proclamas verdad,
te eriges un trono de arbitrariedad,
y te proteges en la imbecilidad
de tus creyentes, al llamarte majestad.
Esputos sólo tengo para ti, animal cegado,
sangre medrosa, ángel apedreado,
desnudado;
hombre religioso, animal estropeado.
Que la historia te juzgue, farsante,
y aunque vomites de tu boca un diamante,
espero que el resto se te atragante
en la tráquea, en las tripas, reptil repugnante.
Carlos Aurelio Díaz Enciso
Comentarios:
Aurelio, soy nuevo aca, y no lei mucho de tus cosas, pero lei varios de los comentarios q le escribiste a satelite, y la verdad es admirable tu capacidad de interpretacion...
con respecto al poema, nunca escuche mejor definición de lo q yo llamo "católico promedio", o "católico tibio", pero creo q algunos zafamos un poquito mas... si bien es cierto q la Iglesia tiene una historia de mierda y una muy mala imagen, algunas (pocas) personas tenemos buenas intenciones y no nos ofendemos por cosas como estas, todo lo contrario, considero q sos una persona coherente y pensante, y me gustaria conocer tu opinion sobre muchos temas...
no escribi nada todavia, y no esperes la gran cosa, no soy muy bueno la verdad, pero bueh, se hace lo q se puede...
Escrito por:
Aurelio
07/11/07 21:16
Aunque haya sido un cumplido en lugar de ofensa, el buen cristiano siempre estará presto a sentirse ofendido; "poner la otra mejilla" suele ser lo más escandaloso que puede concebir su malsano sentido moralista, el cual ha forjado utilizando las peores inmoralidades de la historia.
Muy buen punto de vista, muy bien escrito.
Si algún cristiano se ofende, es que nunca entendió las enseñanzas de Jesús,
recuerden, TO LE RAN CIA, y no olviden poner la otra mejilla.
Basta de ideologías, denle paso a la poesía.

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zandra21 no entiendo cual es tu propósito con tus constantes comentarios negativos a los que no les das ningún argumento
No has cambiado nada... y por lo visto jamás lo harás. No sé si eso es buena señal o todo lo contrario.
Escrito por:
marion
03/11/07 02:01
me gustó, resulta algo fuerte pero eso principalmente es lo que le da encanto. un beso.
Escrito por:
Aurelio
01/11/07 01:11
Eitileda, no te preocupes, dada su inexistencia descarada, es más que probable que nos leamos; gracias por todos los comentarios.
Una trompada, es extraño, la rima produce demasiada cacofonía, pero no llega a molestar, sos un maestro. Besos, y nos leeremos si Dios quiere.
!FORTISIMO AURELIO!, tu poema va sacar mucha roncha en aquellos que vean atacada o amenazada su fe , por los duros cuestionamientos que haces mediante versos. Ya me imagino cuantas personas deben estar estar "orando por tu alma", jajaja. Buen trabajo y ademas sincero.
Cada vez me sorprendes más, sigue con tu calidad.
Escrito por:
Aurelio
31/10/07 15:55
Descuida Lino, no atento contra una fe en pariticular, sino en un sentido general, ya que todas son ramas de un mismo árbol, del árbol del animismo prehistórico. Gracias a todos.
Muy bien escrito Aurelio, aunque sabes de mi creencia religiosa, no me queda sino reconocer tu arte, no tus verdades. Felizmente lo veo no en contra de una sola fé, sino que abarca a todas por igual. Es mi opinión.
Todo eso y mas "en el nombre de dios".Te felicito por exponer a traves de tus escritos, a estos parasitos que se alimentan de la ignorancia, sometiendo la razon al dogma.Saludos.
Escrito por:
Aurelio
31/10/07 05:06
Agradezco los comentarios, incluso aquellos que pudieran sentirse ofendidos pero que por razones diplomáticas no exteriorizaran su descontento; algunas personas de mi entorno lo han revisado y me dijeron que es demasiado fuerte. No creo que así sea, ya que sólo describo, a mi parecer y en función de lo que conozco del tema, el modus vivendi y operandi de esta vieja especie de hombre.
Escrito por:
Rina
31/10/07 04:25
Inoculando orina bautizas y canonizas,
excretando hostias, salmos; así idiotizas.
Con tan sólo tu fe amortizas
el peso del mundo, las almas enfermizas.
Wow...que sinceridad al expresarte de esa manera. Genial...hay personas que ocultan sus verdaderos pensamientos por caer bien. Respecto al poema sono tan fuerte y real...Coincido con geraldine...las rimas no chocon...le dan un toque especial
Besos
Genial!!!
Simplemente fabuloso, me ha encantado. Qué manera de agarrar a latigazos a esos "hombres de Dios".
Las rimas nunca llegaron a chocar, pues todo estaba cargado de buen vocabularios y de fulminantes verdades!
Excelente mi buen amigo Aurelio!!
Escrito por:
minerva
31/10/07 01:30
es un poema muy original como todo lo que escribes, me sentí identificada en el poema, por que soy una mujer muy religiosa. Admiro ese talento mediante el cual logras tocar el alma de las personas, tus versos como látigos que conmueven, que sacuden, que lastiman, versos intensos, libres, auténticos, profundos.
Escrito por:
Aurelio
30/10/07 23:33
En efecto, Diana131, al creyente no le agradan estas cosas precisamente porque ignoran el origen de los ideales que defiende, por el "homo religiosus" es, desde mi punto de vista, una especie en vías de extinción que es preciso exterminar de una vez por todas, para dar paso al verdadero robustecimiento del autoestima del individuo; gracias por comentar.
Escrito por:
Aurelio
30/10/07 23:30
Satélite, gracias por tu comentario, me tiene sin cuidado ganarme enemigos, porque para empezar tampoco pretendo ganarme amigos, son sólo puntos de vista entre compañeros inclinados a la literatura; también tengo amistades "creyentes", y respeto la ideología, así que si alguien se toma este escrito a título personal, quiere decir que posee una fe endeble.
Gracias de nuevo por tus palabras.
Huy bastante fuerte aunque muy realista, es el lado que no queremos ver o aceptar de la realidad.
Porque todo lo perviertes:
dioses, almas, gentes;
y cuando el peligro presientes
con una oración te arrepientes

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Exelente título.
Durísimo loco... la verdad que te vas a ganar varios enemigos creo...
por mi parte creo que prácticamente todo es real y muy bien expresado, de una manera muy sentida
"Esta especie de troglodita
no medita, no regurgita,
y sólo su alma se agita
al emprender el camino del eremita."
Creo que es la frase expresada de manera más vicseral. Admito que mi posición no es tan extrema y tajante, tal vez porque tengo amigos con esa forma de pensar (religiosa) y se que son gente que vale la pena, pero reconozco que muchas veces se me cruza esa bronca por su manera de blandir su verdad absoluta...
la frase que más me gustó
"O utiliza al nazareno,
ícono de tu pueril desenfreno;
aquél siempre se mantuvo ajeno
a ingerir de tu establo el heno."
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