Herida
Ampulosa aridez
de desierto abandonado
por el oasis del sin olvido.
Orfandad de latidos.
Piedra muerta
que rueda sola
por la ladera del sentir,
siempre sinuoso.
Mortecina abundancia
de suspiros de grietas
que ruegan
disiparse o sanar.
Se retiene aún con dolor, se detiene en sentimiento, en el instante para vivir.
excelente poema
saludos
Martín
soy pequeña y por tanto dudo si te dejo un buen comentario pero me parecio triste y bonito a la vez
bsts
noe
Tus versos alcanzan una profundidad notable.
La angustia en la espera domina la escena que se avecina,final.
Un beso,
Miguel.
Cuando cesan los latidos, porque ya no tiene sentido que sigan vivos, el corpúsculo de arena más pequeño se convierte en pesada roca.
Ay!, esa "piedra que rueda sola"..., qué daño hace a veces... Qué bella metáfora!! Qué nostálgico dolor cuando no se termina de olvidar...
Precioso poema en el que muestras la "herida". Breve y conciso, pero claro y expresivo. Muy plástico.
Un abrazo.