![]()
Tomado de mi Blog Poético:
IV
Al darme tu corazón harás revivir
el grato ideal del porvenir,
al darme tu aliento de vida
mi desértica pradera sangrante
retoñará en un sueño y una quimera
Oh adorada mía, Noemí, Noemí
del más inmenso cielo y mar
vuelvo a decir, dónde estás tú
si aquí, ya no estoy yo,
las horas en que florecieron
nuestras ilusiones,
sin remedio se han quedado
Renuevo mi grato pensamiento
para escucharte, entre los cristos
y las cruces que no tenido.
cual peregrino llevaré en mi pecho
la imagen de tu ser grandiosa
Caminaré, caminaré y donde vaya
tú estarás presente, aquí, aquí,
en mi corazón desangrando;
sí eres, célula que corre y recorre
por mis venas delirando
Al pronunciar tu nombre Mujer
tu recuerdo vuelve a mí, como el viento
que lleva mi pensamiento
y se retuerce cual nostalgia,
inhóspito espacio de sensación
remolino y viento
Noemí, Noemí llegas abanderada
del amor, la patria de mi corazón,
naciente nación como la tierra
que vio redimida, la unió
de tus besos el sol...
V
Ya siento terminar mis días
entre la cruz de tus roces rosados
entre las aguas mansas de tu sed
entre el regazo de tu fresco aroma
entre la vida y la paz de tu ser
No, no soporto tanta crueldad;
en el corazón ajeno torturado
las espinas hincando
mientras ahí, sola mirando
y mi ansiedad acabando.
Que mejilla puedo ofrecerte
sí empuñando la mirada
siento golpear aquellos rayos de luna
y tu mirada, tu mirada
siente cegarme eternamente
No hay rayo de sol caliente
que pueda en el alba amanecer;
alegre o triste, sin espacio vacío;
la tierra tendrá lugar aquí
aquí, donde las luces pintan; colores
Siento torturarme en tu piel
siento tomar tu alma divina
siento besar todo ese mundo mío
eres mi flor de hoy y mañana, pero
sólo; aquí en mi dulce sueño
Puedo acaso recorre tu piel
tomar con mis manos el clímax del cielo
o recorrer el infierno nauseabundo
en decrepitaciones de desgracias semejantes,
en la indiferencia de las fantasías.
Puedo subir a las altas elevaciones
de tus emociones; para qué, no eres;
cuidando mis vanidades; dónde;
en qué lugar, podré hallarte, orgullosa
o mezquina; sangrante dirás
el fonema de mis besos
Cuántas tonadas en el aire se podrá sentir
cuántas canciones, más una verdad;
descabellada resaca impregnan mis orillas
los crespos del mar anuncian, noticia,
del temple de mis toques terrenales
sobre elevaciones he construido tus deseos
y he llegado al final al final, despiadado
por tus sensaciones
AUTOR:
LUIS ALFREDO
"PLUMA SECHÍN"
|
Imprimir |
Enviar poema |
