Dicen que la poesía no perdona
sin embargo
me ha disculpado
la insensatez
de ser "el pobre poeta que era yo"
pez inofensivo
atrapado
en las manos tibias de un asesino
sé que vengo de la misma jauría
donde aún
el misterio enjuicia crueldades
me debato
es cierto
desprevenido
en ausencia de los vocablos
que aúllan para nombrarme
inconmovibles
los jueces
dieron el fallo
irrefutable
la página
blanco absoluto
insoluble
grieta
grieta profunda
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