Me fecundas de letras paraalumbrarte un poema pequeño, Retoño nuestro, concebido con la gracia del silencio. Es tan chica esta criatura que danza y salta entre tus frases, cosquillea sobre mis hombros y me hace inmensa sobre el papel. Como un granito de arena el orgasmo de un colibrí una cuerda muy delgada donde sentarnos a beber agua un fósforo que ilumine mis deseos el minúsculo estornudo de una mariposa una luciérnaga que me ilumine hasta el borde de tu boca Quién sabe si el revoloteo de una gota desprendida de una nube o el temblor de una peca que se escapa de la piel de la primavera