


| Escritor: | VASAYO |
| Públicado: | 21/03/2008 |
Gravedad de cuerpos que al caer forman un hijo de barro oscuro.
canción, que elegiste morir en su oido,
fatidado por ir en un barco, el solista padece de profundidad.
Caminar, caminar por tu sendero blanco,
porque aunque ellos son como el ocaso,
tu interior es como las flores del almendro.
Tu cintura es un tornado de amor y pétalos.
Eres tan sencilla y encubres algo color a nostálgia en tu sonrisa.
Cuando te noté solitaria mirandome a los ojos, mientras la brisa golpeaba tu pelo eufórico.
No sabia sinceramente el origen de tu nombre rosáceo y diverso de blancuras.
Tu nombre se enredó en mi alma,
y es imposible para mi boca pronunciarlo,
porque al hacerlo implosionaria el espacio,
que dejaste en mi cuerpo desposeído de tus alas.
Al ir abstraído, contemplando tus blancos senderos,
voy atinando tu cosecha de caoba y naranjos,
y en ella, voy finalmente sintiendo,
el olor a hogar que poseen tus campos.
|
Imprimir |
Enviar poema |


