GRADUADO DE HOMBRE
Me nace decirte , me nace,
entre las manos y entre mis labios,
por la cañada que ruge;
preñada por los truenos inclementes,
en las tardes azules de mi tierra
Así beso el brote del primer aguacero
florecido en cada verso de hombre.
Decía Martí y cito:
El hombre que no ha leído la Biblia;
que no engendrado un hijo
y que no ha plantado un árbol
no se ha graduado de hombre.
¡Así me nace decirte, HIJO!