Gracias, Dios mio,
por haberme dado tanto.
Me diste la vida,
que es el don mas preciado.
Permitistes que, creciera
en el regazo, de una gran
familia.
Me dejastes jugar,
en los jardines de tu
paraiso, dejandome probar
de los frutos mas sabrosos,
y con amor, me dijistes,
cual eran los mas venenosos.
Me tropece y caí, muchas veces
pero, mandabas tus angeles,
a socorrerme y ya no dolia tanto.
Oh, Dios! me has dado tanto.
Me has proveido de mis sentidos,
para disfrutar, de todo lo que me rodea.
Me has puesto un corazon,para que lata
fuerte, cuando sienta que el amor
llega.
Y, para percibir el dolor, cuando sienta,
que pierdo mi libertad.
Y como no agradecerte,
si me has dado, mis ojos,
que cuando miro, reflejan
mi alma.
Oh, Dios! gracias, por darme tanto.
|
Imprimir |
Enviar poema |
