Galerías de aromas y fragancias
se desprenden de un paso con embriague
(que los cambios se hacen suave y con esmero)
y el aceite de unas brisas subterráneas
se hace oasis en las manos del mutante.
Nada esconde tras el velo de los ojos
quien, de filtro, usa redes de sentidos
y en su entraña amasa anhelo entre los dedos
de un presente que se teje y se desteje.
Inventando alguna escena entre los árboles
que, desnudos de lenguaje, se hacen frutos
mientras mueven con delicia algunas hojas
los murmullos de la tierra que los toca.
Queda chico el vestido en la memoria
si volteamos la mirada para atrás
y en el marco del futuro hipotecado
nos pintamos ese cuadro sin modelo.
Hey! no es amplia la avenida del cansancio
si en las horas del trabajo y los afectos
comprendemos la manera de entregarnos
siendo un mimo nuestro tallo entre silencios.
Dame arcilla, te doy jarro.
Dame arena, te doy tiempo.
Y si tengo algún motivo para hundirme
buscaré alguna rama de qué asirme.
Si en el manto de tu esfuerzo un punto sueltas
puedo ser aquella aguja que lo tome
y, una vez que haya zurcido tus intentos,
cubriré con esa tela mis flaquezas.
Me das hombro, te doy labios
me das piel y te doy sueños.
si dibujas en las líneas de mis ojos
los momentos memorables compartidos.
Mientras juntos caminemos por senderos
que en instantes se hacen esas paralelas
y de pronto se transforman en los puntos
que se cruzan para darnos una tregua...
...sientes, vuelo,
bebes, sueño,
vienes, tiemblo,
quiebras, vuelco...
(...si al final... somos pulso acompasado
por la historia circular de un cuento... con final abierto).
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