Es que te tomo,
es que te desvisto desde antes
de ayer,
es que te parto en ocho
y más de dos dioses me
vienen a pedir explicaciones.
Es que
no se
como que me excito
comiendo habas,
hay cosas que a uno le
asoman,
así naturalmente
como las ganas de asesinar
hormigas,
como sembrarte entero y ararte
la piel.
Es que me da miedo
pedirle permiso al universo
para follar,
es que tal vez viene
esa sensación
de ser universal en 10
segundos
y a uno se le calienta el
alma
con esas palabras en latín
como fellatio y orgasmo que
no se bien si es latina,
pero calienta el alma,
insisto.
Elsque las malas palabras surgen
espontáneas,
como diciendo el mundo de
nuevo
y parece que te voy a
apretar entre las piernas.
Y es que algunos lamentan
que la unidad del infinito
sea pecado,
pero las ganas de romper los
cristales del cielo
con el grito final, quitan
las ganas de ser beato.
Es que desgasto mi lengua en
tu pellejo,
y te fotocopio el torax
y te ensarto pura maravilla
y te susurro en la oreja una
ecuación matemática
y te planto encima para que
veas no más
que
eso no se hace,
y te estrangulo un poco mirándote
la nuca,
y te explico la metafísica
de Aristóteles
apretándote el glúteo
izquierdo.
Y te saco a dar una vuelta
por la vía láctea,
y mandamos a la mierda un
rato
la telenovela de las cinco,
y cambiamos las sábanas
antes de irnos,
por si acaso
la redención existiera.
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