Caminante tus cejas al igual que tus caminos,
pobladas.
Tu figura diluida por el viento,eres tempestad;
nada vale la pena, nada, solo tus cejas al igual que tus rumbos.
LLegas tocando a la puerta de tu morada,
atras de ti un monton de velanderas,
por que no te ha llorado nadie ni siquiera en vida;
te conformas despues de todo pasa el tiempo y tu cabeza es una llanura de nieve sorda.
|
Imprimir |
Enviar poema |
